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Lesión en el trabajo

Se lesionó en el trabajo. Este es el orden en que conviene hacer las cosas.

Una caída repentina y un esfuerzo que se acumula con el tiempo cuentan por igual. Lo que importa es que el trabajo causó la lesión o la empeoró.

La mayoría de los reclamos se complican en los primeros días: un informe al que le faltó algo, una cita con el médico equivocado, un plazo que nadie mencionó. Le ayudamos a evitar los tres.

En los primeros días

  • Avise a su empleador por escrito y guarde una copia

  • Reciba atención y diga en cada cita que fue en el trabajo

  • Presente el reclamo antes del plazo; pregúntenos cuál es el suyo

Un hombre con gorro de lana y chaleco verde junto a unos estantes de almacén

Lo que le quitamos de encima

  • El informe

    Comparamos lo que dice el informe de su empleador con lo que pasó, y corregimos lo que falta.

  • El médico

    Pedimos a la aseguradora que apruebe el tratamiento e insistimos cuando una referencia o un examen se atrasa.

  • El reclamo

    Lo presentamos ante la agencia correcta a tiempo, y guardamos cada aviso y cada fecha en un solo lugar.

Preguntas frecuentes sobre este tema

¿Cuenta si me lesioné poco a poco, no en un solo accidente?

Sí. El esfuerzo repetitivo, las lesiones de espalda y la pérdida de oído por años de trabajo también pueden ser reclamos. Lo más importante es una nota del médico que los relacione con su trabajo.

¿Debo dar una declaración grabada a la aseguradora?

Puede pedir hablar primero con nosotros. Una respuesta casual puede leerse de otra manera más adelante.

¿Y si mi empleador no tiene cobertura?

Algunos empleadores no la tienen. Puede haber otras formas de que le paguen. Llámenos antes de pensar que no hay nada que hacer.

¿No sabe en qué punto está del proceso?

Cuéntenos qué pasó. Le diremos qué hacer después, aunque no sea contratarnos.

Por favor, no envíe datos confidenciales por el formulario.